Paseando por parís es
bien frecuente toparse con una de las fuentes Wallace. Estas fuentes,
contrariamente a lo que se puede pensar en primera vista, son puntos
de agua potable públicos distribuidos por todo París. Ellas llevan
el nombre de la persona, Richard Wallace, quien las financio
desinteresadamente en 1872. Esto por que luego de la guerra
franco-alemana la mayoría de los acueductos parisinos fueron
destruidos aumentando así considerablemente el precio del agua. En
este contexto, el vino valía menos que el agua, y en un intento de
salvar a los parisinos del alcoholismo, Wallace decidió llevar a
cabo este proyecto como una suerte de deber moral. Actualmente, el
problema del agua ha sido resuelto (no se me emocionen chiquillos),
sin embargo, estas fuentes siguen en funcionamiento ayudándonos a
capiar la sed en los calurosos días de verano.

¡Qué buena! Además están bonitos.
ResponderEliminarComo me estoy moviendo mucho en bicicleta y además volví a trotar, la sed el otro día justo me hizo pensar en porqué no habían bebederos repartidos por la ciudad.
Lograr instalarlas en Santiago sería una buena manera de pasar a la posteridad y ser recordado por "las fuentes de Paul Arriagadatzer".
Como siempre muy interesantes sus contenidos.
Saludos.
En algun momento habian no? los tipicos tira-chorritos en el cerro..
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